Habia una vez un hombre muy rico que poseia hermosas casas en la ciudad y en el campo, vajillas de plata y oro, muebles ricamente decorados y carruajes dorados. Sin embargo, la gente le temia, pues su barba era azul, un color extrano que hacia que su rostro pareciera severo.
Una dama de alta alcurnia del vecindario tenia dos hermosas hijas. Barba Azul pidio casarse con una de ellas, dejando que la madre eligiera. Ninguna de las hermanas deseaba aceptarlo, pues cada una pensaba que su barba azul era demasiado inquietante, y se rumoreaba que habia estado casado varias veces, aunque nadie sabia que habia sido de sus antiguas esposas.
Para ganarse su confianza, Barba Azul invito a la madre, a las dos hermanas y a varios amigos a su casa de campo. Durante ocho alegres dias cazaron, bailaron, contaron historias y festejaron. El se comporto con cortesia y no escatimo en amabilidades. La hermana menor comenzo a pensar que no era tan aterrador despues de todo, y cuando regresaron a la ciudad, se caso con el.
Despues de un mes, Barba Azul dijo que debia viajar por negocios importantes durante seis semanas. Animo a su esposa a divertirse, invitar amigas y no sentirse sola. Luego le dio un pesado llavero. 'Estas abren los almacenes, los cofres de dinero y joyas, y todas las puertas de la casa,' dijo. 'Solo una habitacion esta prohibida: la pequena camara al final del gran salon en la planta baja. Si me desobedeces, me enojare mucho.'
Sus amigas y vecinas pronto llegaron para admirar los tesoros de la casa. Se maravillaron con las hermosas habitaciones, los armarios, los tapices y los altos espejos. Todas envidiaban a la joven novia, que parecia muy afortunada. Sin embargo, la novia misma se sentia inquieta. La curiosidad la atraia hacia la pequena habitacion que no debia abrir.
Finalmente, olvidando su promesa y a sus invitadas, bajo corriendo por una estrecha escalera hasta la puerta prohibida. Se detuvo, recordando la estricta orden de Barba Azul, pero el deseo de saber era muy fuerte. Temblando, puso la pequena llave en la cerradura y abrio la puerta.
Al principio apenas podia ver, pues las contraventanas estaban cerradas. Cuando sus ojos se acostumbraron, se dio cuenta de que algo terrible habia sucedido alli hace mucho tiempo. El suelo estaba manchado, y en las paredes habia senales escalofriantes de que la habitacion habia albergado a las antiguas esposas de Barba Azul. Aterrorizada, dejo caer la llave, la recogio de nuevo, cerro la puerta y subio corriendo.
Solo entonces noto que la pequena llave tenia una mancha roja oscura. La limpio cuidadosamente. La lavo y la pulio, pero la marca volvia como por arte de magia. Esa misma tarde, Barba Azul llego a casa inesperadamente, diciendo que sus negocios habian terminado antes de lo previsto.
A la manana siguiente le pidio las llaves. Ella se las devolvio con mano temblorosa. '¿Donde esta la pequena llave de la habitacion al final del pasillo?' pregunto. 'Debo haberla dejado en mi mesa,' dijo ella. 'Traemela de inmediato,' respondio el. No tuvo mas remedio que poner la llave manchada en su mano. '¿Por que hay una marca en esta llave?' exigio saber. 'Yo si lo se,' dijo Barba Azul. 'Entraste en la habitacion prohibida.'
Ella cayo a sus pies, suplicando perdon con verdadero arrepentimiento. Su dolor podria haber ablandado una piedra, pero el corazon de Barba Azul era mas duro que la piedra. 'Deberas enfrentar las consecuencias,' dijo el. 'Por favor,' pidio ella, 'permiteme un poco de tiempo para rezar.' 'Te dare diez minutos,' dijo Barba Azul, 'nada mas.'
En cuanto el se fue, llamo a su hermana. 'Ana, querida hermana, sube a lo alto de la torre. ¿Ves venir a nuestros hermanos? Prometieron visitarnos hoy. Si los ves, hazles senas para que se apresuren.' Ana subio a la torre. Cada minuto la novia gritaba: 'Ana, hermana mia, ¿ves venir a alguien?' Ana respondia: 'No veo nada mas que el sol brillando y la hierba verde creciendo.'
'Ana, hermana mia, ¿ves venir a alguien?' 'Veo una nube de polvo,' dijo Ana, 'pero es solo un rebano de ovejas.' '¡¿Bajaras o no?!' rugio Barba Azul. '¡Solo un momento mas!' grito ella. 'Ana, hermana mia, ¿ves venir a alguien?' 'Si,' respondio Ana por fin, 'veo dos jinetes cabalgando hacia aca, aun lejos.' '¡Gracias al cielo!' susurro la novia. 'Son nuestros hermanos.'
En ese preciso momento, un fuerte golpe retumbo en la puerta. Barba Azul se detuvo. La puerta se abrio de golpe, y dos oficiales a caballo entraron con las espadas desenvainadas. Eran los hermanos de la novia, uno dragon y el otro mosquetero. Barba Azul intento huir por el patio, pero ellos lo alcanzaron y lo detuvieron antes de que pudiera causar mas dano.
La joven esposa, temblando de pies a cabeza, ni siquiera podia mantenerse en pie para abrazar a sus rescatadores. Con el tiempo se recupero. Se descubrio que Barba Azul no tenia herederos, y toda su propiedad paso a manos de su esposa. Uso parte de ella para ayudar a su hermana Ana a casarse con un digno joven caballero, parte para avanzar las carreras de sus hermanos, y con el resto creo un nuevo hogar lleno de paz.
Mas tarde se caso con un hombre amable y honorable, y nunca olvido las lecciones que habia aprendido: que las promesas importan, que el coraje y el ingenio pueden salvar el dia, y que la curiosidad debe ser guiada por la sabiduria.








