Habia una vez un rey muy enfermo, y nadie creia que pudiera salvarse. Sus tres hijos estaban muy tristes y bajaron al jardin del palacio para llorar. Alli se encontraron con un anciano que les pregunto por que estaban tan afligidos. Ellos le contaron que su padre estaba a punto de morir y nada lo curaba, y el anciano les hablo del Agua de la Vida que podia devolverle la salud.
El hijo mayor pidio permiso para ir a buscar el Agua de la Vida, pensando que asi heredaria el reino. El rey se resistio al principio porque el viaje era muy peligroso, pero al final acepto. El principe cabalgo hasta que un enano se cruzo en el camino y le pregunto adonde iba con tanta prisa. El mayor lo llamo "bichito tonto" y le dijo que no era asunto suyo, y siguio adelante.
El enano se enojo y deseo algo malo, y pronto el principe entro en un desfiladero cada vez mas estrecho. Las montanas se cerraron a su alrededor y el camino se hizo tan angosto que no podia avanzar, ni girar el caballo ni desmontar. Quedo atrapado alli como en una prision y no regreso nunca al palacio. Tras esperar mucho tiempo, el segundo hijo pidio ir a buscar el agua, con la esperanza de heredar si su hermano no volvia.
El segundo principe tomo el mismo camino y tambien encontro al enano, que le pregunto adonde iba. El segundo respondio con desprecio que no era cosa suya y paso de largo. Entonces el enano lo encanto igual que al mayor, y el segundo acabo atrapado entre dos montanas sin poder avanzar ni retroceder. Asi les sucede a las personas orgullosas que desprecian a los demas.
Como el segundo hijo tampoco regresaba, el menor rogo a su padre que le dejara intentar encontrar el Agua de la Vida. El rey, muy apenado, al fin accedio. El joven cabalgo y tambien se encontro con el enano, que le pregunto adonde iba con tanta prisa. El principe se detuvo, lo saludo con respeto y le explico que buscaba el Agua de la Vida para salvar a su padre moribundo.
El enano, contento por su buena educacion, le dijo donde podia hallar el manantial. Le explico que el agua brotaba en el patio de un castillo encantado y que seria imposible llegar hasta ella sin su ayuda. Le entrego una vara de hierro y dos pequenos panes y le dijo que golpeara tres veces con la vara la puerta de hierro del castillo. Le advirtio que dentro habria dos leones con las fauces abiertas, y que debia lanzar un pan a cada uno para calmarlos.
El enano tambien le advirtio que tenia que darse prisa, porque debia recoger el Agua de la Vida antes de que el reloj diera las doce. Si llegaba tarde, la puerta se cerraria y el quedaria encerrado en el castillo. El principe le dio las gracias, tomo la vara y los panes y se puso en camino. Todo fue como el enano habia dicho: la puerta de hierro se abrio al tercer golpe, y los leones se tranquilizaron al comer el pan.
El principe entro en un gran salon lleno de luz donde se sentaban principes encantados, y les quito con cuidado los anillos de los dedos. Sobre una mesa encontro una espada y un pan, que tambien guardo. Despues llego a una habitacion donde habia una bella princesa que se alegro al verlo. Ella lo beso y le dijo que la habia liberado, que seria duena de todo su reino y que, si regresaba en un ano, celebrarian su boda.
La princesa le explico donde estaba la fuente del Agua de la Vida y le recordo que se diera prisa. El principe siguio adelante hasta llegar a una sala con una cama recien preparada, y como estaba agotado, se tumbo un momento y se quedo dormido. Al despertar, oyo que el reloj marcaba menos cuarto para las doce. Se levanto de un salto, corrio hasta la fuente, lleno un vaso que habia junto a ella y salio a toda prisa hacia la puerta de hierro.
Justo cuando cruzaba la puerta, el reloj dio las doce y la pesada hoja de hierro se cerro con tanta fuerza que le arranco un trocito del talon. Aun asi, el principe se alegro de haber conseguido el Agua de la Vida y emprendio el camino de regreso. De nuevo paso junto al enano, que al ver la espada y el pan le dijo que con esa espada podria vencer ejercitos enteros y que aquel pan nunca se acabaria. El principe entonces le pregunto por sus hermanos mayores.
El enano le respondio que los tenia encerrados entre dos montanas por ser tan altaneros. El joven rogo tanto, que al final el enano los dejo libres, pero le advirtio que tuviera cuidado, porque sus corazones eran malos. El principe se alegro al verlos de nuevo y les conto su aventura, como habia conseguido el Agua de la Vida y habia liberado a una princesa que lo esperaba para casarse y compartir su gran reino.
Los tres hermanos siguieron viajando juntos y llegaron a un pais asolado por la guerra y el hambre, cuyo rey estaba desesperado. El menor le ofrecio el pan magico, con el que pudo alimentar a todo su pueblo, y la espada con la que derroto a sus enemigos y logro la paz. El rey agradecido devolvio la espada y el pan, y los principes continuaron su camino, ayudando del mismo modo a otros dos reinos en apuros.
Despues embarcaron en un barco para cruzar el mar, y los dos mayores empezaron a envidiar al menor. Pensaban que, como el habia encontrado el Agua de la Vida, su padre le daria el reino que ellos creian suyo. Llenos de celos, esperaron a que su hermano menor se durmiera, vaciaron el Agua de la Vida del vaso y se la repartieron, y en su lugar llenaron el vaso con agua salada del mar.
Cuando regresaron al palacio, el hermano menor llevo el vaso a su padre enfermo para que bebiera y sanara. Pero en cuanto el rey probo el agua salada, se sintio aun peor y penso que su hijo queria envenenarlo. Entonces los mayores se presentaron con el Agua de la Vida que habian robado y el rey recupero la fuerza y la salud. Luego se burlaron del menor y le dijeron que callara o perderia la vida, mientras ellos planeaban ir a buscar a la princesa.
El rey, creyendo que el menor lo habia traicionado, ordeno en secreto que lo mataran. El cazador encargado de hacerlo le confeso la verdad al principe en el bosque, y este le pidio que le perdonara la vida y le cambiara la ropa. El cazador acepto y dejo marchar al joven. Tiempo despues llegaron al rey tres carros llenos de oro y piedras preciosas, regalo de los reyes salvados por la espada y el pan del principe menor. El cazador conto la verdad y el rey hizo anunciar por todos los paises que su hijo podia volver. La princesa mientras tanto hizo construir un camino de oro hasta su castillo y dio orden de recibir solo al caballero que cabalgara por el centro del camino. Los dos hermanos mayores, por no estropear el oro, pasaron por los lados y fueron rechazados, pero el menor, que solo pensaba en verla, cabalgo sin fijarse por el centro. La princesa lo reconocio como su libertador, se caso con el y lo convirtio en rey. Despues el fue a ver a su padre, le conto toda la historia y este lo perdono. Los hermanos mayores huyeron por mar y nunca mas se supo de ellos.








